La mala educación

Fotografía cortesía de arztsamui | Freedigitalphotos.net

Salarios dignos, condiciones de trabajo adecuadas e igual trato para todos los sectores de la educación. Estos pedidos resultan lamentables, ya que sin estas medidas la educación en la provincia se vuelve un absurdo.

Desde hace unas semanas, los gremios que regulan la actividad educativa en Tucumán luchan por sus derechos. A partir de la marcada inflación a nivel nacional y de la constante falta de respuestas, los docentes decidieron que era tiempo para decir basta.

La educación paró y se organizó exigiendo la apertura de paritarias, es decir, la posibilidad de negociar con las autoridades. Las paritarias se vienen efectuando desde la semana pasada. Aún no cerraron y sin acuerdo previo el inicio de clases se retrasa. En Tucumán, los docentes cuentan con un salario de $4200. El pedido de aumento mínimo sería a $5500, así como también poner en blanco las cifras que se tienen en negro. “Nosotros tenemos una situación muy crítica porque los salarios docentes han quedado muy atrasados. Si bien tenemos paritarias desde hace muchos años, y creo que esto ha ayudado muchísimo a que el salario tenga una consideración especial, todavía los sectores más postergados somos los sectores docentes y los propios empleados del Estado”, afirma Teresa Hernández de Ramayo, secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).

Sin embargo, la mesa de negociación solo está abierta para unos cuantos sectores. El Poder Ejecutivo se reúne con el Frente de Gemios Docentes integrados ATEP (primarios), AMET (técnicos) y APEM (secundarios),  sin tener en cuenta otros gremios docentes de los cuales dependen muchos tucumanos. “La ley es clara que los gremios con personería son los que tienen la capacidad de negociación”, comenta la secretaria general de SADOP y agrega que “en la provincia de Tucumán esto no se está respetando”. Ante esto, Teresa Hernández de Ramayo propone perfeccionar la herramienta paritaria con la creación de comisiones de los gremios con personería y representativos de cada lugar. “Esto le daría más fortaleza a la paritaria y más transparencia en el sentido de que estarían todos los sectores”, afirma Hernández de Ramayo, quien considera que además no deberían cerrarse las paritarias con la discusión de un salario, sino que convendrían trabajarse durante todo el año las condiciones de trabajo, la revisión del estatuto docente y llegar a configurar un convenio colectivo de la docencia argentina más sólido.

Los docentes realizarán un paro de 48 horas el próximo miércoles 5 y jueves 6 de marzo. Además se rechazó la última propuesta del Poder Ejecutivo por una suba salarial del 23,5%, para ser pagada en dos partes.

Aunque resulte lamentable, la educación no es el único sector que padece estos incovenientes a la hora de fijar las condiciones dignas de su trabajo. La salud y otros empleados del Estado continúan luchando por sus derechos laborales. No por reivindicaciones extremas, sino por un sueldo básico que alcance para sobrevivir.

Javier Sadir

jsadir@colectivolapalta.com.ar