Viajar cuesta más

Fotografía de Javier Sadir | Colectivo La Palta

Los golpes al bolsillo se suceden sin dar un respiro a los tucumanos. Se inauguran medidas paliativas que parecen un chiste y que nada resuelven. Muchos son los sectores que siguen en la lucha por sus derechos salariales, pero no hay respuesta. Mientras tanto, el costo de vida sigue subiendo.

El Concejo Deliberante de Tucumán aprobó la suba el boleto del transporte urbano casi por unanimidad. De $3 que costaba el mínimo del boleto de colectivo pasó a costar $3.90. Además aumentará la bajada de bandera de taxis que pasó de costar $4.50 a $6 y la caída de la ficha cada 100 metros pasó de $0.38 a $0.55.

A la consulta de cómo afecta esta suba, Gisel, estudiante universitaria contó que “como a todos, desde el presupuesto económico que suma a los gastos de la vida universitaria. El boleto en el que viajo es interurbano, seguramente se va a $ 5.50 o $ 6.  El boleto implica ir más que nada a la facultad”. Un estudiante que viaje todos los días necesita $200 mensuales, esto si toma solo un colectivo. Ni hablar de quienes deban tomar dos o pagar un boleto interurbano.

Medidas como el programa PROGRESAR, lanzado hace unos meses por la presidente de la Nación, que ofrece un monto de $600 pesos a los estudiantes, parecen no resolver el problema de manera estructural. La falta de recursos va acompañada siempre de deserción escolar.

El año pasado los estudiantes que tomaron algunas de las facultades de la Universidad Nacional de Tucumán incluyeron en sus reclamos el establecimiento del Boleto Estudiantil Gratuito. El proyecto presentado en la Legislatura postula entre sus fundamentos que “teniendo en cuenta que la educación es la base de todo gobierno, y que el Estado debe velar, a fin de fomentar y fortalecer el acceso a la educación, eliminando las barreras económicas que lo condicionan y sin trabas burocráticas, esta ley contribuirá a sostener y garantizar un derecho constitucional previsto y reconocido en el Artículo 75 inc. 19 de nuestra Carta Magna, en donde se impone la gratuidad y equidad de la educación pública.” Aún no hay respuestas.

Los estudiantes, y con ellos sus familias, siguen sufriendo estos atentados al bolsillo. La provincia sigue apostando a un sistema donde la educación parece estar en último lugar.

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar