"Sin el Estado, el suelo es del mercado"

Fotografía cortesía de Natalia Guerrero
Fotografía cortesía de Natalia Guerrero

El pasado jueves 24 de abril, la Plaza Independencia de la capital tucumana se llenó de globos azules y blancos y de casitas de cartón que denunciaban "Sin Estado, el suelo es del mercado" .

A partir del beneficio del Programa de Créditos Argentino (PRO.CRE.AR), diversas familias marcharon con la intención de conseguir terrenos aptos para edificar sus casas. Esto quiere decir que el precio de los lotes no excedan los cien mil pesos y que las condiciones de los terrenos sean adecuadas para vivir. "Nos hemos cansado de estar quietos y de tener que estar rogándole a todo Tucumán para un terreno", comenta Natalia Guerrero, integrante de la comisión del grupo Procrear Tucumán Terreno y Construcción.

Además, la marcha exigió el cumplimiento de un convenio firmado entre el gobierno nacional y el gobierno provincial hace casi cinco meses. Dentro del convenio la provincia asegura tener terrenos fiscales para cederlos al PRO.CRE.AR y que dichos terrenos serían puestos en condiciones a partir del dinero otorgado por el ANSES. El gobierno de la provincia, luego de firmar, anunció que Tucumán no contaba con terrenos fiscales e incluso ofreció el predio del Arsenal, actual sitio de memoria donde funcionó un Centro Clandestino de Detención y Exterminio durante la última dictadura militar argentina. "¿Por qué el señor gobernador firma algo sin haberse cerciorado antes si tenía o no (terrenos fiscales)?", se cuestiona Natalia y agrega que "si bien es un convenio que lo firmó cada provincia, es un convenio particular para cada provincia". La impotencia de las familias beneficiadas con el crédito surge ante los continuos avasallamientos de parte de propietarios de terrenos que ofrecen los mismos a precios exorbitantes, "por qué nosotros tenemos que estar dejándonos engañar por vendedores privados cuando acá existe algo legal donde ellos lo tienen que cumplir, porque para eso lo han firmado", reclama Guerrero.

A esto se suma el hecho que las familias beneficiadas tienen una prórroga de seis meses para conseguir terreno y "si bien los gerentes del ANSES nos dijeron que nos van a extender tantas prórrogas como quisiéramos, acá hay otro problema que es el precio de los materiales", explica Natalia a La Palta. Los materiales que se conseguían a cierto precio hace seis meses ya no son los mismos que se consiguen ahora por el mismo precio, por eso Guerrero comenta que "los materiales van variando. Si hay gente que tenía la ilusión de hacerse una casa de tres dormitorios va a tener que bajar a una de dos, la de dos a uno y la de uno ni siquiera puedo imaginarme lo que puede llegar a construir".

La marcha fue convocada por el grupo "Procrear Tucumán Terreno y Construcción", constituido por cientos de familias beneficiadas del crédito que padecen las dificultades de conseguir terrenos a precios justos. Desde hace unos meses estas familias se encuentran para enfrentar todos juntos la problemática. Las reuniones de este grupo se organizan a través de Facebook y que se concretan en Asambleas Generales. Allí se desarrolla el debate acerca de lo que se necesita y se discuten los medios para conseguirlo.

Fue gracias a la unión de este grupo que surgió la esperanza de conseguir 352 terrenos en el límite entre San Miguel de Tucumán y El Manantial. A partir de una reunión con el legislador Jesús Salim y el gerente del ANSES Gastón Robles, el grupo espera que en tres o cuatro meses se inicie la construcción en la calle Olleros. Sin embargo los terrenos no poseen infraestructura y se solicita una seña de $30.000 a todos los interesados. Esto dificulta el acceso a muchas familias.

"Nosotros creemos más en el PRO.CRE.AR que los mismos que lo han creado", afirma Natalia Guerrero en referencia al grupo y menciona que "es injusto que nosotros nos sigamos quedando en la casa o en las reuniones sin que nadie las sepa. Entonces por eso hemos salido, para que Tucumán se entere que existe un crédito".

La solidaridad se presenta de manera inesperada. Desde hace meses, cientos de familias luchan no solo por la casa propia, sino también por un barrio unido por un mismo sueño. Para que esas mismas familias que el  jueves marcharon unidas por un terreno, mañana convivan en un barrio en el que compartan una quermés, un mate o un sincero "buen día".

Javier Sadir

jsadir@colectivolapalta.com.ar